OGSM.



Mientras me sentaba en la cama ella se acerco, subio en mis piernas y al oido me hablo. Sus brazos rodeando mi cuello, la respiracion comenzo a cambiar.
La bese y mis manos deslice desde sus hombros hasta llegar a sus calidos muslos.
-y asi tome el control de la historia-.
La levante y recoste sobre la cama, mis manos como de plasma se movian por su cuello, vientre y senos.
Encima de ella el calor apremia; el extasis de una explosion, del inicio de una sinfonia, de un grito aterrador yvde sus uñas enterrandose eran concentrados en un pequeño punto. Oh! Tan maravilloso era que solobduro un momento. Una parvada de palomas vuela y, luego viene la quietud.

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