Olvidaré...

Olvidaré aquella vez que coincidimos en mi cuerpo, tú apenas eras un turista recorrido, yo, una tonta soñadora, yo te amaba y tú solo te amabas a ti, a través de mí, a través de mi cuerpo.

Que era yo para ti?, un experimento puramente científico!

Olvidaré tu sonrisa de dientes perfectos, tus labios brillantes sedientos de ti , invitándome a probarlos con cada carcajada insinuante.
Olvidaré aquellos movimientos seductores que me hechizaban y de los que tú eras muy consciente.
Olvidaré que no dejabas de sonreírme , tal vez porque sabías el efecto que causaba en mí y eso te causaba gracia.
Olvidaré también el reflejo de mis ojos en los tuyos, yo tan embobada y tú tan seductor, yo con ansias de amarte y tú solo buscando otra forma de aprenderte.
Te diré que olvidaré la adicción que tenía del aroma que desprendía tu pecho al abrazarte; aun cuando tú sólo te abrazabas a ti.
Olvidaré la adrenalina que me poseía al sentir tu tacto en mis pechos y la sensación de saber tus manos grandilocuentes bajar por mi vientre hambriento sólo de ti y de tus finales placenteros.
Olvidaré aquella extraña costumbre tuya de revolver tus cabellos húmedos en la cama como si te felicitases a ti mismo por una nueva hazaña en tu colección para festejarlo luego con una larga calada de tu cigarrillo favorito, al que por cierto siempre le tuve tanta envidia. Siempre te tuvo más de lo que yo jamás te tendría!
Olvidaré el apetito voraz que seguía de nuestros encuentros y tu malhumor si te interrumpía cuando devorabas un bisteck con ímpetus dignos de un rey.
Olvidaré las caricias tuyas, esas que me regalabas sonriente, con la presunción del buen amante pintada en el rostro. Muy pagado de ti mismo en tu arrogancia señorial!
Olvidaré los centavos de propina al camarero que me miraba con lástima porque ése era tu restaurante favorito y tú volvías cada semana con una chica distinta.
Pero lo que te juro que olvidaré serán tus abrazos de despedida, que aunque sé que era lo único sincero de ti era lo que más odiaba porque me sabían a agradecimiento y yo ansiaba tu amor no tu gratitud.

En fin, olvidaré tantas cosas tuyas. Empezando por olvidar que ahora estarás con otra tonta, tan como yo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Una historia de dos quimicas - parte II

Día.

Poema I